Mi nombre es Plenitud
Bien, bien. Mi vida va bien.
Soy un hombre pleno. Tengo un carro que estrellar y una esposa a quien penetrar, y eso, sin contar las perras que me levanto fuera de casa. Mi vida va genial. Tengo una casa y soy dueño de cada objeto dentro de ella. Tengo una gran televisión para ver cosas que no entiendo ni me interesan, pero que me divierten hasta la llegada del ultimo bostezo nocturno luego de un agotador día de trabajo. Tengo una refrigeradora para almacenar bebidas light y también una repisa llena de libros que jamás leeré por qué sí, solo sí. Solo los leeré cuando no, solo no: Sí solo si; me cortan el cable, no tengo dinero para salir con mis amigos (o una puta), o a mi mujer se le borra la vagina. No solo no; si todo sigue tan perfecto como ahora y no me doy cuenta de que soy un imbécil que está más muerto que vivo… Si yo fuera como aquel que escribe estas líneas, entonces podría darme cuenta de que el caos y la destrucción del mundo es lo mejor para mi. Pero no, soy solo este hombre moderno al que engañaron con la palabra libertad y que le metieron el dedo que ahora es del tamaño de un puño sin permitirle nada más que la inercia perpetua y una gran máscara de una gran sonrisa en la gran cara de “ni yo me la creo pero que importa”.
Trabajo duro para que mis hijos sean mejores que yo, sí, quiero que Joelcito sea doctor, Esteban abogado y que mi Maritza sea una gran arquitecta, como lo fue su… ¿quien fue arquitecta? Bueno lo acabo de olvidar, es que tengo tantas cosas importantes en las cuales pensar, que no tengo cabeza para pensar en boberías; ustedes saben: cuentas que pagar, depósitos que hacer, cosas innecesarias que comprar a plazos para llenar mi ego de alguito más de autoestima y sentirme bien dentro de este mundo tan bueno que brinda oportunidades a todos por igual. Solo no hay que ser flojos y parar pensando en cosas tontas como cambiar el mundo, luchar por la igualdad, ser pintor, edificar refugios alternativos, cambiar el sistema de gobierno, etc, etc ,etc, etc. Hay que esforzarse mucho para poder ser alguien y dejar huella, ustedes saben, dejar esa huella que todos pretenden dejar y que no llega a ser más que un chicle de mierda ya masticado y sin sabor que se derrite bajo el sol.
¡Ah! Acabo de recordar quien fue arquitecta en mi fami…. ¡mierda!, ¿quien puede llamar a estas horas? Ojalá no sea mi jefe llamando para llamarme la atención, acabo de recordar que no entregue el libro de cuentas por ir a ver la actuación de Esteban como oso panda en su colegio. Maldita sea, nunca más volveré a cometer ese error… Aunque… el cabrón de Carlos tiene mi celular porque llamaría a este… ¿¡quien carajos será!?
¿Aló?... ah eras tú… ¿Cuántas veces te he dicho que no me llames a casa? Y menos a estas horas…No… No… Mañana hablamos, (mi mujer esta a mi lado, que mañana hablamos te digo)
-¿Amor con quien hablas?
Con nadie amor con nadie, sigue durmiendo. (Puta madre)
Como decía: Soy un hombre pleno.
Trabajo duro para que mis hijos sean mejores que yo, sí, quiero que Joelcito sea doctor, Esteban abogado y que mi Maritza sea una gran arquitecta, como lo fue su… ¿quien fue arquitecta? Bueno lo acabo de olvidar, es que tengo tantas cosas importantes en las cuales pensar, que no tengo cabeza para pensar en boberías; ustedes saben: cuentas que pagar, depósitos que hacer, cosas innecesarias que comprar a plazos para llenar mi ego de alguito más de autoestima y sentirme bien dentro de este mundo tan bueno que brinda oportunidades a todos por igual. Solo no hay que ser flojos y parar pensando en cosas tontas como cambiar el mundo, luchar por la igualdad, ser pintor, edificar refugios alternativos, cambiar el sistema de gobierno, etc, etc ,etc, etc. Hay que esforzarse mucho para poder ser alguien y dejar huella, ustedes saben, dejar esa huella que todos pretenden dejar y que no llega a ser más que un chicle de mierda ya masticado y sin sabor que se derrite bajo el sol.
¡Ah! Acabo de recordar quien fue arquitecta en mi fami…. ¡mierda!, ¿quien puede llamar a estas horas? Ojalá no sea mi jefe llamando para llamarme la atención, acabo de recordar que no entregue el libro de cuentas por ir a ver la actuación de Esteban como oso panda en su colegio. Maldita sea, nunca más volveré a cometer ese error… Aunque… el cabrón de Carlos tiene mi celular porque llamaría a este… ¿¡quien carajos será!?
¿Aló?... ah eras tú… ¿Cuántas veces te he dicho que no me llames a casa? Y menos a estas horas…No… No… Mañana hablamos, (mi mujer esta a mi lado, que mañana hablamos te digo)
-¿Amor con quien hablas?
Con nadie amor con nadie, sigue durmiendo. (Puta madre)
Como decía: Soy un hombre pleno.


